La gran ventaja de un modelo de información es precisamente todos esos datos que podemos asociar a determinados elementos constructivos de nuestro proyecto. Solemos decir que los softwares de diseño BIM permiten manipular una base de datos gráfica. A mucha gente que comienza a trabajar con esta metodología le queda muy claro el concepto, pero poco a poco, según avanzan las semanas durante la realización del primer proyecto con este sistema, suelen olvidarse de la importancia de este aspecto trascendental. Y es que no es fácil la transición del 2D al 3D y menos aún al resto de dimensiones.

Dentro de un modelo BIM, a parte de los parámetros que nos permiten controlar la geometría o el aspecto de los elementos embebidos en el modelo, hay multitud de información que utilizamos en fases posteriores a la de diseño para poder explotarlo y sacarle el máximo beneficio posible. Y es que, realizando auditorias tanto de seguimiento, como de cambio de fase en el proceso constructivo es habitual encontrar determinados parámetros sin información que deberían estar (o no estar) rellenados. La Metadata de un modelo BIM puede ser muy extensa y variada por eso a menudo suelen recurrirse a distintos estándares de parametrización o clasificaciones. Al fin y al cabo, son un lenguaje y es importante que utilicemos el lenguaje que entiendan nuestros colaboradores. Éstos “lenguajes” pueden servirnos para dos cosas, clasificar los elementos de nuestro modelo es la primera y estandarizar la información asociada los objetos o elementos constructivos la segunda.

Aunque desde un principio pueda parecer confuso es muy importante ver la diferencia entre los Sistemas de clasificación y los estándares de parametrización ya que los utilizamos para extraer información distinta de un modelo.

Sistemas de clasificación

Son medios a través de los cuales podemos organizar y recuperar información específicamente diseñada para la industria de la construcción. Éstos nos sirven para identificar un elemento gracias a una codificación estandarizada, de manera que sabremos, por ejemplo, cuál es su función. En Revit un muro de fachada y de tabiquería se realiza con la misma herramienta e incluso pertenecen a la misma categoría. Si quisiéramos diferenciarlos de alguna manera deberíamos hacerlo mediante una clasificación, de manera que podamos diferenciar elementos por su función constructiva y no por la herramienta con la que la creamos dentro de un software determinado. 

Hay distintos tipos de sistemas de clasificación, los más utilizados son: 

  • OmniClass: OmniClass Classification System (OCCS), creado por OCCS Development Committee en colaboración con más de 100 entidades, organizaciones y empresas norte americanas como el AIA (American Institute of Architecture), Autodesk, buildingSmart, etc. Está formado por 15 tablas jerárquicas, cada una de las cuáles representa una faceta diferente de la información en la construcción (Entidades constructivas por forma o función, espacios por forma o función, propiedades, materiales, etc.). Cada tabla se puede utilizar independientemente para clasificar un tipo particular de información, o bien se pueden combinar en otras tablas para clasificar temas más complejos. Entre otras clasificaciones, OmniClass incluye las clasificaciones UniFormat y MasterFormat 2010 Edition. 

  • UNICLASS2015: Se trata de un desarrollo de la versión 2 de UNICLASS que se cita en el prólogo nacional de la ISO 12006-2 Construcción de edificios. De manera que UNICLASS 2015 pasa a ser la respuesta británica a la normativa internacional antes citada. La versión 2 de UNICLASS fue elaborada por CPIc (Construction Project Information Committe) postreriormente esta organización cedió todos los derechos intelectuales, así como todo el desarrollo documental al gobierno de Reino Unido el cual lo desarrolló en conjunto con el NBS (National Bim Society). UNICLASS 2015 también funciona mediante un conjunto de tablas jerárquicas que nos permite introducir información desde una visión amplia y generalista como a una mucho más detallada y específica. La tabla de Complejos describe proyectos en términos generales y se puede emplear para definir una actividad. Estos complejos pueden subdividirse o desglosarse en Entidades, Actividades y Espacios. En cambio, para un diseño más detallado el principal punto de partida son las entidades. Estas entidades se descomponen en componentes arquitectónicos que se denominan elementos. 

Parece ser que los usuarios británicos i estadounidenses lo tienen sencillo, pero que hacemos los usuarios BIM de los países que no tienen codificación propia a nivel estatal? Lo mejor es buscar aquel sistema de clasificación que mejor se adapte a nuestra forma de trabajar. En determinados proyectos incluso los promotores nos proponen su propio sistema de clasificación. En España aún no hay ningún sistema de clasificación a nivel estatal, pero si a nivel autonómico. El pasado Junio GUBIMCAT (Grupo de Usuarios BIM de Cataluña) publicó la primera versión del sistema de clasificación GuBIMClass gracias al esfuerzo realizado conjuntamente con la entidad Infraestructures de la Generalitat de Catalunya. 


En Revit encontramos diversas maneras de clasificar cada una de nuestras familias:

La primera es mediante las edición de familias donde ya encontramos una codificación preparada únicamente para la codificación OmniClass, Revit es un software norteamericano así que era de esperar que hicieran lo propio con un sistema de clasificación estadounidense.
La segunda es mediante los famosos códigos de montaje, en estos podemos insertar el tipo de clasificación que nosotros queramos. 

La tercera seria mediante las notas claves y también podríamos utilizar el sistema de clasificación:

E incluso podríamos crear distintos tipos de clasificación con parámetros de proyecto creados por nosotros.

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